Litigio estratégico en materia educativa

La creación de precedentes judiciales o administrativos encaminados al cumplimiento del derecho a una educación de calidad, resulta importante porque: 

  1. Contribuye a la mejora del Sistema Educativo Mexicano. 
  2. Actualiza el Estado de Derecho. 
  3. Abre vías de exigencia para otros casos de violación de derechos humanos.
  4. Obliga a las instancias jurisdiccionales a interpretar las normas educativas. 
  5. Obliga a autoridades administrativas a aplicar las normas de acuerdo a interpretaciones de otras instancias que le son vinculantes. 

El litigio estratégico permite exigir a las autoridades involucradas que garanticen el derecho de los niños, niñas y adolescentes a una educación de calidad en temas específicos, a través de cualquiera de las instituciones o vías legalmente creadas. Con ello se activan los mecanismos legales de protección del derecho humano a la educación y se obliga a la autoridad a responder a una exigencia legítima en un lenguaje y contexto de derechos. Asimismo, se involucra a otras instancias ajenas a las autoridades educativas, para obligar a respetar el derecho a aprender, como son el Poder Judicial, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales o la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

El litigio estratégico se construye a partir de un caso específico de violación del derecho humano a la educación. Para ser estratégico, debe servir para crear un precedente importante y trascendente para la mejora del derecho a la educación en México. En ese sentido, busca no sólo obligar a las autoridades a que cumplan con lo que le corresponde respecto al derecho a la educación, en algún tema en las que han sido omisas o cuyas acciones vulneran ese derecho, sino que lo hagan en una acción u omisión que beneficie en gran medida el funcionamiento del sistema educativo. En ese sentido, al ser el derecho a la educación un derecho humano, el mismo es exigible a través de los mecanismos de protección establecidos tanto en las leyes nacionales como las de carácter internacional. Es así, que el litigio estratégico de Aprender Primero parte de la idea de la educación de calidad como un derecho exigible y no sólo como una aspiración ciudadana.