La educación como un derecho

Los derechos son obligatorios y exigibles, incluso ante los órganos jurisdiccionales.  El derecho a la educación  es un derecho humano, que es reconocido como tal por nuestra Constitución y por diversos tratados internacionales de los que México es parte, por lo cual goza de un régimen especial de protección a nivel internacional y nacional. Este régimen implica, entre otras cuestiones, que:
  1. Los derechos humanos son inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna.
  2. Los derechos humanos por su trascendencia, tienen un proceso especial para su protección y son exigibles frente a un acto u omisión de la autoridad. Los particulares que realicen actos de autoridad pueden violar derechos humanos.
  3. Los tratados internacionales de derechos humanos tienen un ámbito de protección especial, ya que el Estado asume diversas obligaciones no en relación con otros Estados, sino hacia los individuos bajo su jurisdicción.
  4. El cumplimiento de esos tratados internacionales son exigibles ante órganos jurisdiccionales mexicanos y, de ser insuficientes, ante tribunales internacionales.
  5. Las resoluciones de los órganos jurisdiccionales (nacionales o internacionales) que ordenen alguna reparación o acción referente a la protección del derecho humano a la educación deben cumplirse por las autoridades respectivas en el plazo que la sentencia respectiva lo indique. En caso de no cumplirse, los órganos jurisdiccionales tienen diversas posibilidades para hacerlos cumplir, entre los que se encuentran el uso de la fuerza pública,  la destitución y consignación por delito del servidor público involucrado.
  6. Todas las autoridades mexicanas, de todos los niveles de gobierno, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. Por tanto, se puede exigir el cumplimiento del derecho humano a la educación a cualquier autoridad relacionada con el cumplimiento de alguna función que repercuta en el ámbito educativo.
  7. Las normas relativas a los derechos humanos se deben interpretar favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
  8. Los derechos humanos deben respetarse de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.